Nutrición
La Alimentación Intuitiva es un enfoque de salud de mente y cuerpo, Los principios de esta alimentación son una guía para el proceso. Estos funcionan de dos formas: unos cultivan la conexión con el cuerpo y otros remueven obstáculos que nos desconectan.
Esencialmente, la alimentación intuitiva es el proceso personal de honrar la salud, escuchando y respondiendo a los mensajes del cuerpo para cubrir las necesidades físicas y psicológicas. La Alimentación Intuitiva no es una dieta o plan de alimentación. No son reglas ni lineamientos. No hay una forma de hacerlo bien o fallar. Tampoco es una forma de perder peso.
La Alimentación Intuitiva es un proceso de autoconocimiento y conexión con el cuerpo y la mente. En este camino el peso encuentra rango saludable (y sobre todo estable), el cual no siempre es el “ideal” de acuerdo al Índice de masa corporal, pero es importante tomar en cuenta que esta fórmula es obsoleta, ya que ignora factores importantes como: genética, hábitos, estado de salud, edad, etc.
Lo más importante de este enfoque es que cada persona es la experta en su cuerpo. La alimentación intuitiva es un enfoque con herramientas que empoderan a cada persona a tomar decisiones en cuanto a su alimentación y su cuerpo.
Los principios son una guía para transitar este proceso; no son pasos ni mucho menos reglas. Y cada uno de ellos ofrece información con evidencia y herramientas para poder reconectar con el cuerpo. Los principios son:
- Rechazar la mentalidad de dieta
- Honrar tu hambre
- Hacer las paces con la comida
- Retar la policía de alimentos
- Sentir tu nivel de saciedad
- Descubrir el factor de satisfacción
- Enfrentar tus emociones con amabilidad
- Respetar tu cuerpo
- Honra tu salud con nutrición compasiva
La alimentación basada en culpa y castigo no es sostenible a largo plazo, y definitivamente no es saludable. La Alimentación Intuitiva es un enfoque que permite reconectar con nuestro cuerpo para tomar decisiones basadas en autocuidado y compasión. Al integrar las recomendaciones externas con las experiencias y señales internas, este enfoque puede ser una excelente alternativa para las personas que buscan una salud integral una mejor relación con los alimentos disminuyendo el riesgo de desarrollar desórdenes alimenticios.






